Los partidos políticos deben elegir a sus candidatos y candidatas en elecciones primarias abiertas y con la participación obligatoria de toda la ciudadanía

Argumentos a favor

Se incrementa el interés de la ciudadanía

En los últimos años se percibe un descontento de la ciudadanía respecto a la política y las elecciones. Al participar directamente en la selección de las candidaturas de los partidos políticos, la ciudadanía puede incrementar su interés en la política y en los procesos electorales. Frente a ello, la ciudadanía tendría que informarse para participar necesariamente en este proceso.

Mayor legitimidad de candidaturas

Definir las listas de candidatos y candidatas con la participación y el voto de la ciudadanía les otorga legitimidad directa, incluso al partido político. La legitimidad directa significa que la elección de un candidato o candidata se da a través de la votación popular.




Resolución de candidaturas ajustadas

Como en toda organización, es posible que surjan conflictos al interior de los partidos al determinar quiénes serían los candidatos y candidatas que los representarían en una elección. Lo positivo de las elecciones primarias abiertas es que estos conflictos pueden solucionarse cuando la ciudadanía, a través de su voto, decida por determinado grupo o candidato, en las elecciones primarias abiertas.

Fortalecimiento y activación de la vida partidaria para lograr mayor notoriedad

Un proceso con elecciones abiertas obligatorias exige que los partidos u organizaciones políticas tengan una vida partidaria activa para darse a conocer y motivar a que la ciudadanía vote por ellos. Este nivel de organización favorece una mejor gestión de sus cuadros. Además, los partidos u organizaciones políticas deben construir campañas, estrategias o planes comunicacionales ambiciosos para convocar a la ciudadanía.

Argumentos en contra

Desconocimiento de las candidaturas

Ampliar la selección a la ciudadanía a través de elecciones primarias abiertas puede suponer que se conozca menos a los seleccionados para ser candidatos y candidatas, especialmente si no existen reglas claras para la difusión de la trayectoria y de las propuestas de quienes postulan. La militancia de cada partido político conoce en gran medida a quienes postulan a ser parte de las listas de candidatos, por lo que son los que mejor pueden evaluar las potenciales candidaturas.

Falta de representación del partido político

Al ser elegidas por la ciudadanía, las candidaturas no necesariamente reflejan las diversas posiciones o tendencias ideológicas al interior de los partidos políticos. Es más, los votantes no necesariamente conocen con detalle las tendencias que existen en un partido político, por lo que podrían votar de manera absolutamente ajena a ellas. Esto puede afectar al funcionamiento interno del partido. También impide que exista diversidad de propuestas en la oferta final del proceso electoral.



Poco interés de participar porque los partidos presentan listas únicas

Si los candidatos y candidatas se eligen por listas y los partidos políticos presentan una sola lista de potenciales candidaturas, se puede reducir el interés de la ciudadanía de participar en la elección. Uno de los cuestionamientos a las elecciones primarias abiertas (como ha ocurrido en Argentina) se ocasiona cuando los partidos presentan listas únicas sin que haya una competencia interna. En esta situación la ciudadanía acudiría a votar, solo para ratificar la lista
predefinida por el partido.

Dificultad de convocatoria de los partidos políticos

Los partidos u organizaciones políticas podrían tener dificultades para hacer campaña y convocar a la ciudadanía para que acuda a votar, debido a limitaciones económicas u operativas.

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