Los delegados y delegadas de los partidos políticos deben elegir las candidaturas que postulen a una elección.

Argumentos a favor

Facilidad para la organización

Mayor facilidad en la organización y la realización del proceso de elecciones internas a través de delegados y delegadas. Organizar una elección interna no es una tarea fácil. Habilitar el que todos puedan votar es una labor compleja equiparable a una elección nacional. Esta dificultad incrementaría si la selección de candidaturas se hiciera por medio de elecciones primarias abiertas. Debido a que esta elección no implica la participación de tantas personas, sino solo de delegados, la organización y realización de las elecciones internas se hace más fácil.

Descentralización

Líderes regionales y locales (en el rol de delegados y delegadas) pueden participar directamente en la selección de candidaturas (no solo los líderes partidarios o autoridades nacionales). En el país, los delegados distritales, provinciales, regionales y nacionales realizan la selección de candidaturas que luego es ratificada por el siguiente nivel. Es decir, por ejemplo, el delegado distrital elige a la persona o lista “x” para ser candidato y la decisión que prevalezca en ese ámbito es llevada luego por el delegado provincial al siguiente nivel, y así a los niveles superiores. Esta tarea no queda limitada solo a los dirigentes nacionales.


Acuerdos políticos sostenibles

Se incrementa la posibilidad de acuerdos políticos al interior de los partidos si los delegados y delegadas pactan una lista que incluya diversas tendencias. La selección de candidaturas por delegados implica que haya que tomar acuerdos a cargo de un número menor de personas, acuerdos que representen mejor las tendencias del partido político. Al haber un mayor consenso, es más difícil debilitar al partido político, evitando que se separen en distintas facciones o propiciando nuevas opciones políticas.

Argumentos en contra

Dificultades para legitimar resultados

Se podrían presentar dificultades para hacer seguimiento y verificar la elección de delegados y delegadas y su selección de candidaturas. Siendo el mecanismo más usado para la elección de candidaturas desde el 2003, el Jurado Nacional de Elección (JNE) y la ONPE tienen dificultades para verificar y hacer seguimiento de todo el proceso, a fin de poder acreditar que la selección de candidaturas se ha producido en los términos declarados por el partido político.

Cuestionamientos internos

La militancia de la organización política no podría participar de manera directa en la selección de candidaturas, limitándose sus derechos y roles al interior de los partidos. Esto puede propiciar cuestionamientos internos frente a posibles acuerdos partidarios. Un incentivo para afiliarse a un partido político es poder participar en la definición de candidaturas (e incluso poder ser, prioritariamente, parte de dichas listas).

Intereses particulares por encima del bien común

Con un número reducido de personas decidiendo las candidaturas, los partidos podrían ser más vulnerables a ser influenciados por intereses particulares. Cuando pocas personas tienen a cargo la selección de candidaturas, como es el caso de los delegados y delegadas, es posible que la definición de quienes postulan provenga de criterios subjetivos o personales, de la búsqueda de conveniencia (por ejemplo, quienes brinden mayores aportes al partido político) o incluso ilegales (para incluir candidaturas o recibir aportes de fuentes o conexiones ilícitas).

RESUMEN PARA LA TOMA DE DECISIÓN
linkedin facebook pinterest youtube rss twitter instagram facebook-blank rss-blank linkedin-blank pinterest youtube twitter instagram Ir al contenido